viernes, 4 de junio de 2010

Dietas

Dietas, operación biquini (o bikini), pérdidas de masa corporal o como se le quiera llamar. El tema de moda, por motivos diferentes, en las conversaciones a mi alrededor.

“Paciente” 1: La salud es lo primero y el perder peso ya es obligatorio. Soluciones profesionales: Comer menos (que gran consejo y cuantos estudios universitarios se necesitan para llegar a tal conclusión!!!), eliminar alimentos y bebidas hipercalóricas, viciosillas, pasatiempos o matagusanillos (es decir, refrescos en su versión no light, patatas fritas y demás derivados o familiares vendidos en bolsas de aluminio, aunque las bolsas con las que nos engañan ahora sean muy muy pequeñas, etc), caminar más (ya lo decía en Dr Fuster, una horita de paseo al día es lo necesario y no se puede sustituir por otro tipo de ejercicio físico, el cual la mayoría de las veces es anaeróbico y consume muchísimas menos calorías), comer más sano (aquí es donde entra la subjetividad superlativa: en que escala se mide el comer “más sano”, quiero decir, se debe eliminar el aceite al hacer un filetito a la plancha? o se puede cocinar con lo equivalente a una cucharilla de café? O cuchara sopera? Podemos añadirle rebozado o no? Debemos eliminar la parte no magra antes de cocinarlo? De que lo acompañamos? Unas verduras al vapor y sin aceite alguno, una ensalada aliñada ligeramente (y por tanto sosa a más no poder), una patata al horno (o sería demasiada fécula)…? Puedo acompañar mis comidas con pan blanco, integral, alguna variedad en particular (baguette, chapata, de cuarto, de medio, con harina por fuera, con semillas? (hablando de pan, cada día me provoca más estrés ir a la panadería, pedir una barra de pan y no saber que elegir entre tanta variedad). Creo que a estas alturas ya habréis pillado mi idea sobre no entender a que se refiere el profesional en ciencias de la salud de turno que da semejante consejo: “señor, usted debe comer más sano”. Y cuales son las soluciones personales tomadas por el “paciente” 1: Tomar coca-cola Light cuando pide un refresco, minimizar la ingesta de bebidas alcohólicas (no veas lo que engordan las cañitas españolas), no discutir los menús caseros de su madre y, lo más grande, celebrar la pérdida de 5kg en dos semanas de régimen zampándose un pedazo de tiramisú y una porción de brazo de gitano (se trata de un postre, no me denunciéis)!!!!

Puntilla final sobre el “paciente” 1: La copiosa porción de brazo de gitano se la ofrecí y serví yo mismo ;-)

“Paciente” 2: Me caso en breves y quiero mostrar figurín. Soluciones profesionales: En este caso las soluciones profesionales procedían de un endocrinólogo, bastante “gordofobo” ya que las explicaciones nutricionales y médicas que os describiré a continuación las explicó con bastante asco y como si el índice de masa corporal del “paciente” le diera grima. Comer menos (me ahorro comentarios), hacer dieta estricta (con todos sus fonemas: nada de fritos, nada de pan, nada de refrescos ni repostería, nada de dulces, nada de productos de churrería, ni de comida rápida, etc etc). Ante este consejo he de quitarme el sombrero por dos motivos, 1- ya que el médico se lo dijo clarito, nada de medias tintas (las cuales son tan comunes en la sociedad en la que vivimos, donde prohibir algo parece pecado capital) y 2- ya que el “paciente” se lo ha tomado al pie de la letra, de hecho hace bien poco compartimos una celebración cumpleañera alrededor de una mesa llena de manjares (manjares ya que los preparé yo mismo…) y el tipo se trajo su propio tupper, con su comida de dieta estricta, la cual acompañó de 2L de agua mineral (está claro que la mejor forma de acompañar un único plato de verdura hervida, desde un punto de vista light, es bebiendo el líquido elemento). También se le aconsejó moverse más, consejo innecesario ya que el “paciente” se ejercita varias veces por semana. Por último, y dejo lo mejor para el final, le prescribió unas pastillas mágicas. Mágicas ya que parece que si te las tragas antes de ingerir alimentos, las moleculillas en su interior son capaces de atrapar las grasas que contiene tu comida, inmovilizarlas y no dejar que tu tracto intestinal las absorba (he de reconocer que la idea es buena, pero también creo que si fuera real medio mundo occidental, especialmente en el país donde residí hasta hace un mes, las consumiría compulsivamente: que ricura ir a comer 800kcal de mcdonalds y solo absorber 200!!) y mágicas ya que una caja de pastillitas hace desaparecen un billetito verde (euros) de tu cartera.

Me pregunto como estarán los estudios del tungsteno para perder peso (bueno, bonito y barato) y hasta cuando tendremos que esperar para que nos digan que las estatinas también son buenas para adelgazar (seriamente), todo es cuestión de tiempo amigos, todo es cuestión de tiempo. Feliz fin de semana.